En Medicina Integral
Quántica se habla ahora de la "Frecuencia Vibratoria"
de los alimentos, más que de su contenido de proteínas, grasas y
carbohidratos. Es una nueva concepción de la alimentación que toma en
cuenta nuestra "otra mitad", es decir, la parte energética
del cuerpo humano.
Como parte de los
cambios en los paradigmas, la alimentación del Nuevo Milenio se basará
en principios muy diferentes a los que aprendimos en las escuelas.
En Medicina Integral
Quántica se habla ahora de la "Frecuencia Vibratoria"
de los alimentos, más que de su contenido de proteínas, grasas y
carbohidratos. Es una nueva concepción de la alimentación que toma en
cuenta nuestra "otra mitad", es decir, la parte energética
del cuerpo humano.
Se parte de la idea de
mantener un sano equilibrio energético para garantizar la salud del
cuerpo físico. TODO comienza en el "cuerpo de energía"
para luego, reflejarse en la realidad física, en los órganos, en el
funcionamiento orgánico de nuestro cuerpo.
Con
base en esta nueva concepción, los alimentos son clasificados en siete
(7) grupos, según su contenido energético o, para mayor precisión, su
"frecuencia vibratoria".
Cada grupo de
alimentos nutre un conjunto de órganos o funciones del cuerpo físico,
es por ello que, para mantener el cuerpo completamente nutrido, es
necesario ingerir una ración de cada uno de los siete tipos de
alimentos, durante el día. (Ver Tabla adjunta).
Respetando los bio-ritmos
del organismo, la dieta diaria se programa de la siguiente manera:
·Desayuno:
grupos azul y morado "energía de arranque".
·Almuerzo:
grupos anaranjado, amarillo, verde y rojo "energía de
mantenimiento".
·Cena:
grupo blanco "energía de relajación".
Nota: Es
posible mezclar una pequeña cantidad de los otros grupos dentro
de cualquier comida, por ejemplo, en la cena: una arepa (grupo blanco)
con poco queso (grupo rojo).
Esta tabla ilustra la
clasificación de los alimentos de acuerdo a su "frecuencia
vibratoria":
Glándula
pineal, nucléolo celular, núcleos del hipotálamo, patrones
genéticos de base (ADN), piel, faneras, neurohipófisisSéptimo Generador
En esta tabla
observamos que cada grupo alimenticio está relacionado con uno de los
Generadores o Chacras, que son los centros energéticos del cuerpo. Cada
uno de ellos regula ciertas emociones del individuo, por lo que una
alimentación balanceada garantiza el equilibrio emocional de la
persona. Además, cada Generador o Chacra controla las funciones de los
órganos descritos en cada grupo, por lo que la condición energética
de estos centros es fundamental para preservar la salud del individuo.
Atendiendo a los
conceptos expuestos, comeremos "sin dañar el delicado equilibrio
de la vida", garantizándonos con ello, una vida más plena y llena
de salud. El proceso de envejecimiento será más lento, las emociones
estarán más balanceadas y la vitalidad regresará, finalmente, a
nuestros organismos.
Los
Arcanos Mayores del Tarot, son Claves o Arquetipos que nos conectan
directamente con el Inconsciente Superior, situado en las capas sutiles de
la Dimensión correspondiente a "los Senderos del Etz Ha Chaim o Árbol
de la Vida". Siendo este último, un Símbolo que representa el Espíritu
de Dios en el Hombre y en el Universo
.
Podemos
comparar al Árbol de la Vida como el Átomo Divino, que se repite
infinitamente formando la Gran la Malla Crística, la cual arropa como un
Manto de Luz, a todo el Universo Celestial. Creación Universal de Dios
Padre.
Los
Senderos antes mencionado, son Canales de Comunicación, entre las 10
Sephiroth o Esferas, que se encuentran contenidas en El Árbol de la Vida,
interconectándolas unas con las otras.
Las
22 Claves del Tarot, conjuntamente con las 22 Letras Sagradas Hebreas, que
representan a los Elohim o Dioses Creadores del Universo, funcionan en
forma Arquetípica, dentro de cada uno de los 22 Senderos del Árbol,
conectándonos con las Puertas de la Supraconsciencia, donde se encuentra
manifestado el Espíritu de Dios en cada Ser .
Esto
se logra por medio de un Trabajo Consciente y Especializado, a través del
cual alcanzaremos la Unión con "El Cristo Interno", primero en
nuestros Corazones, para después poder irradiarlo a toda la Tierra. De
esta forma contribuiremos con la Reconstrucción del " Edén o el
Paraíso Terrenal en el Planeta".
Este
"Trabajo Iniciático" consiste en el equilibrio de "Los
Pares de Opuestos", o las dos Polaridades que existen desde el mismo
momento que se creó el Universo; cuando el Padre se polarizó en dos
Grandes Energías, para dar origen a toda su Creación. Esta Energía,
Masculina y Femenina, se encuentran también dentro de todos los Seres
Humanos.
El
Perfecto manejo de estas dos Fuerzas, conducen a la Ascensión de la Energía
por la Columna Vertebral, la cual corresponde al "Pilar Medio, en el
Árbol de la vida". Esto ocurrirá en el momento en que el Hombre ya
se encuentre preparado, para este proceso tan trascendental. Dándose así,
el paso final para obtener "Su Iluminación".