Esoterismo Tarot Kabbalah Kabala Cábala Árbol de la Vida Arcanos Astrología Zodíaco Horóscopo

ENTREVISTA A: INGRID NÚÑEZ

SU PROCESO Y SU TRABAJO

El médico me dijo: “aparte de tu tratamiento médico, tienes que averiguar cómo fue la infancia de tu padre”. Así lo hice.  Removí cielo y tierra buscando a alguien que me diera información, ya que él había muerto para ese entonces.

Alida Ottengo e Ingrid Núñez

Cuando conseguí a esa persona,  fui allí a preguntar y me encontré con una sorpresa muy grande, pues supe que mi padre había sido un niño sumamente maltratado (a unos niveles bastante profundos, que prefiero no comentarlos). Entonces pude entender que un ser que no conoció lo que era el amor, no podía  transmitirlo a nadie.

 Puedo decirte que en ese mismo momento lo perdoné y sentí por él una compasión muy grande y lloré muchísimo. A raíz de ese suceso, yo llevaba en ese momento 3 meses de tratamiento de Medicina Cuántica, cuando mi sanación comenzó a producirse pasos acelerados; sentía cómo se destapaban unos canales dentro de mí Y a los 9 meses al cabo de 25 años de enfermedad, me dieron de alta.

 
 
                

ENTREVISTA A: INGRID NÚÑEZ

SU PROCESO Y TRABAJO

 

Alida:  Hola Ingrid, estoy encantada de tener la oportunidad de conversar contigo. Sé que estás trabajando por el cambio de consciencia  para el hombre de la Nueva Era, y que compartes con médicos que trabajan con Medicina Cuántica, además de que estás dando talleres como: El Aury-Zen, El Rostro del Ángel, y El Cosmos y Tú, en los cuales también he participado y los puedo recomendar como excelentes.

Todos estos  conocimientos que conforman un programa de vida llamado “El proyecto Kardem”, sabemos que le han sido dados a “Marla” en México por sus Maestros y que tú, al igual que otros instructores, se han encargado de hacerlo conocer.

Después de esta aclaratoria, me gustaría que comenzaras a hablarnos  un poco de ti.

Ingrid: Bueno Alida, yo también estoy encantada de estar contigo.

Comienzo por decirte, que siempre he estado en este camino.  Realmente desde que era muy pequeña, estuve bajo el cuidado muy amoroso de un tío porque mis padres murieron cuando yo era muy niña, y él se hizo cargo de mí. Ya para ese tiempo, estaba metido en este mundo espiritual a niveles muy profundos. Entonces, me fue guiando y así me introdujo en este conocimiento que me llamaba muchísimo la atención, pero no estaba dedicada totalmente a esto.

 

Alida Ottengo

Todo en mi vida comenzó con un problema renal cuando tenía 18 años.  Esto me trajo una hipertensión bastante severa  y en el transcurrir del tiempo hice miles de cosas buscando ayuda y no la encontré; solamente paliativos. Fui a los EEUU, al mejor urólogo en Boston  y me dijo que mi problema no tenía remedio, pues tenía una obstrucción a nivel de la arteria derecha. Los médicos opinaban que era más peligroso operar que dejarlo así y seguir haciendo un tratamiento; pero este al final era muy agresivo, porque iba dañando otras partes de mi cuerpo, mis arterias se iban endureciendo y mi organismo en general estaba muy deteriorado.

Hace 8 años, viviendo en Puerto la Cruz, un amigo me dijo, que si yo había hecho tanto para mejorar mi salud, por qué no iba a buscar ayuda en la medicina Cuántica que allí  funcionaba con el Dr. José Luis Boudet y el Dr. John Rojas. A mi todo lo que me decían como una posible salida, iba y lo buscaba, porque nunca me resigné a que una enfermedad fuera para toda la vida.  Siempre me llamaba la atención que la ciencia no avanzaba,  no investigaban. ¿Cómo le van a decir a un enfermo que es para toda la vida?

Entonces, fui a una consulta de medicina cuántica con el Dr. John Rojas y desde el mismo instante en que me senté junto a él, yo sentí que estaba frente a una verdad; sucedió algo espectacular, y fue la explicación que él me dijo: “Si tú tienes un problema renal, tienes que perdonar la imagen de tu padre”.  Me dejó abismada, puesto que había una gran realidad en todo esto.

 Mi madre murió cuando yo tenía 7 años y mi padre nos abandonó cuando tenía 8 y no lo volví a ver sino a la edad de los 17.  A pesar de que nunca escuché nada malo en contra de mi padre en casa, había la sensación de no comprender cómo nos dejó después  de la muerte de mamá, estando sus hijos todavía pequeños, cuando la mayor que era yo, que apenas tenía 7 años. Entonces, sí tenía algo que resolver con él.  El médico me dijo: “aparte de tu tratamiento médico, tienes que averiguar cómo fue la infancia de tu padre”. Así lo hice.  Removí cielo y tierra, buscando a alguien que me diera información, ya que él había muerto para ese entonces.

Cuando conseguí a esa persona, me fui allí a preguntar y me encontré con una sorpresa muy grande, pues supe que mi padre había sido un niño sumamente maltratado (a unos niveles bastante profundos, que prefiero no comentarlos). Entonces pude entender que un ser que no conoció lo que era el amor, no podía darlo a nadie.

 

Ingrid Núñez

 Puedo decirte que en ese mismo momento lo perdoné, sentí una compasión muy grande y lloré muchísimo. A raíz de ese proceso, ya llevaba 3 meses de tratamiento de medicina Cuántica, cuando mi sanación comenzó a darse a pasos acelerados; sentía cómo se destapaban unos canales dentro de mí. Y a los 9 meses, después de 25 años de enfermedad, me dieron de alta.

En ese tiempo, yo fui pidiendo mucha información e hice cursos de medicina Cuántica, ya que siempre me ha gustado saber acerca de lo que hago.

Me enteré de toda la información que maneja Marla, interesándome mucho por todo esto. Y en agradecimiento por haber recibido de nuevo la vida, ya que estaba en un proceso de deterioro tan grande, que probablemente no habría podido estar hablando contigo en este momento. Hablé con los médicos y les dije que yo quería montar un Centro de Medicina Integral, donde los pacientes se sintieran muy bien y recuperaran su salud.

  Mi idea era buscar una casa con un jardín muy lindo y corredores para que las personas se sintieran integradas a la naturaleza. Ellos estuvieron de  acuerdo y me dijeron que me preparara, que estaban dispuestos a trabajar conmigo.

Pasé mucho tiempo estudiando  todo lo referente a la información de la Medicina Cuántica recibida por Marla, aparte del conocimiento que ya traía y otros cursos de Cristaloterapia impartidos por la licenciada Sally Barbosa.

Comencé a prepararme, y pasado ese tiempo les dije a los médicos, bueno, yo considero que estoy lista, háganme el examen que ustedes quieran. Después quisiera  mostrarles  una casa que hay en Lecherías, que  creo cumple con las condiciones necesarias.

 Así fue que fuimos y los médicos quedaron encantados con el sitio.  Fue a raíz de todo eso, que arrancó en firme el hermoso proyecto de “Villa Salud,” en donde trabajé durante largos años intensamente, buscando el bienestar de las personas que nos visitaban, instruyéndolas y viviendo también ese programa de vida que yo les propiciaba.

Los resultados en Villa Salud fueron espectaculares, porque allí hubo un 90%, o más de sanación. Los pacientes que se sanaban no se querían ir, siempre me los conseguía por los pasillos de visita. Es un centro donde hay muchas actividades. Hay dos médicos de medicina cuántica, un quiropráctico, se practica Tai Chi, cristaloterapia, masajes, además de terapia de renacimiento.

Alida: ¿Cómo eran los tratamientos del doctor John Rojas?

Ingrid: Él es más médico del alma que otra cosa, porque esa es una de las características del médico que trabaja con la Medicina Cuántica;  ya que ésta parte de ver al individuo como algo integral (y no como cuerpo físico, mente y emociones separados) son lo que se maneja dentro de este tipo de tratamiento. Para un médico de esta especialización es muy importante saber cómo ha sido la vida del paciente, infancia, adolescencia, cómo son las relaciones con sus padres, jefe, con su cónyuge e hijos.  Eso para él, es más importante que si te duele una rodilla, porque resulta que eso siempre es la consecuencia de algo que anda mal en el ámbito de relaciones, consigo mismo o con el entorno.  Es primordial preguntarle al paciente, cómo fue el embarazo de su madre, si fue querido, o no, si fue concebido antes del matrimonio, o es hijo de madre soltera, etc.

Alida: Ya que tú le das tanta importancia a todo esto, me gustaría que me hablaras de cómo se inician las enfermedades, si se crean en el cuerpo físico, o comienzan por los cuerpos sutiles (emocional y mental).

Ingrid: Si, verdaderamente creo que todas las enfermedades comienzan a niveles muy profundos, en el subconsciente, porque son eventos grabados incluso en otras vidas y están allí en nuestras esferas mentales.  Sin embargo, cuando se dan las condiciones energéticas, aparecen a nivel del cuerpo físico.

 Yo siempre cuando veo un paciente con cáncer -que son múltiples los casos que se presentan con esa enfermedad- les digo: El cáncer no  empezó hace un año o dos que   comenzó el dolor, este síntoma fue lo último que apareció en ti. La enfermedad se está gestando, desde que eras un bebé.  Por eso insisto en que la persona sea muy paciente, puesto que un enfermo de tanto tiempo no se puede curar en un mes.

De allí viene que lo que se crea a nivel emocional, se refleja en el físico.  Somos una unidad, nosotros no somos cuerpos separados. Tenemos siete cuerpos que están muy concatenados los unos con los otros y a su vez formamos una unidad real con el planeta, con el universo al que pertenecemos, con el Cosmos, con la Galaxia y por allí vete hasta el infinito, donde está la mente creadora de Dios y el Éter activo que hacen esa comunión; porque desde  allí venimos.

 Entonces, cuando el Ser aterriza en este Planeta y empieza su etapa humana, es allí donde comienza todo, ya que el libre albedrío -esa ley a la cual está ceñido el ser humano- nos permite tomar por una vertiente o por otra. Tenemos dos opciones:  el camino que escogimos, o fue de un 80% de sufrimiento y un 20% de felicidad, o viceversa. Las dos experiencias son válidas, pero la primera nos hizo caer en muchas enfermedades dado que nuestro comportamiento frente a nosotros mismos y a los demás fue totalmente distorsionado, puesto que en vez de manejar la comprensión y la tolerancia, manejamos lo contrario.  Es muy difícil que a la hora que se manifieste un dolor en nuestro cuerpo, lo podamos relacionar con algo que nos pasó cuando estábamos pequeños (no es el tipo de relación y de pensamiento al que se estamos acostumbrados). A nivel psicológico eso es muy poco conocido, pero así es.  Los eventos que sucedieron en años anteriores -una impresión que llevamos o una apreciación de algo que ocurrió alrededor- son la causa de que se tenga alguna enfermedad en estos momentos.

Alida:  Con respecto al caso de las enfermedades que se producen en determinado momento de nuestra vida sin que haya habido eventos tan importantes que sean la causa, como por ejemplo cuando una niña que no se siente querida por su padre y por esto se auto agrede de tal manera que se enferma fuertemente. Pienso que es  una situación kármica que proviene de vidas pasadas y que se detona en esta vida por alguna situación similar.  ¿Estás de acuerdo con esto?

Ingrid: Sí estoy de acuerdo. Nosotros, cuando venimos a esta vida, traemos una bitácora de viaje donde está anotado todo aquello que dejamos pendiente de la vida anterior. A mi no me gusta hablar de culpas -eso de que yo vine a pagar deudas- porque realmente no es así. Yo vine a concluir cosas que se quedaron sin finalizar, para terminarlas.

 Pero ¿cuál es la condición? Cuando llegamos nos olvidamos de esa información. Esa es la manera de trabajarlo.  Entonces, si venimos aquí a transmutar todo eso que siento que todos de alguna manera lo buscamos -pero cuando llegamos, nos perdemos en el camino y nos volvemos a meter en un marasmo, en un túnel sin salida- volvemos en esta encarnación a repetir experiencias que ya vivimos.

 Te puedo poner un ejemplo con respecto a mi vida. Yo he vivido situaciones de  sometimiento muy fuertes y he tenido que permanecer callada (no me debo meter, mejor lo evito, no hablo; aquella prudencia, pero con un fuego intenso por dentro, con ganas de sacar).  Pero, ¿qué pasó? Que supe que en una vida pasada había sido muy sometida y estuve callada sin poder hablar.  Era un cero a la izquierda, teniendo un mundo que entregar; pero en esa época así le correspondía ser a la mujer.

 En esta vida yo lo que vine fue a comunicar, a hacer exactamente lo contrario y lo comencé a los cuarenta y nueve años de edad.  Repetí el patrón de permanecer callada, pero con la gran ventaja de estar en un siglo donde hay un gran hervidero de conocimientos.

Entonces, me fui preparando desde muy temprana edad. Toda esta biblioteca que ves aquí, tuve la oportunidad de leerla, ya que mi tío José Manuel me permitía estudiar lo que yo quería. Fui aprendiendo poco a poco, calladita; pero cuando tuve que hablar, ya estaba lista. Y lo hice porque sané esa parte emocional del miedo que me producía mi padre, que fue el primero que me mantenía callada, ya que le tenía mucho temor.  Yo vivía aterrorizada, puesto que él era muy gritón.

 Todo esto me ayudó a aprender la paciencia, la tolerancia y templé mi voluntad. Cuando tuve que salir a la luz pública, lo pude hacer bien, aunque todavía conservo parte de ese querer estar en el anonimato y es porque considero, que este conocimiento hay que manejarlo con mucha humildad.  El que no tiene los pies bien puestos sobre la tierra, tiende a envanecerse y a creer que posee la única verdad y no quisiera caer en eso, puesto que también esta fue una experiencia que viví en otra vida, y no deseo volver a caer en los mismos errores. Todo esto lo supe, no porque me hubiera hecho alguna regresión.

Alida: ¿Qué opinas tú de las regresiones?

Ingrid: Yo siempre he pensado que  las cosas como son, están bien, porque se encuentran dentro del Orden Divino. Si dentro del plan estaba que nosotros no nos acordáramos de nuestras vidas pasadas, es porque psicológicamente la mayor parte de la humanidad todavía no está lista para soportar que alguien venga y le diga a una persona, que dentro de su casa vive alguien que ella mató en vidas pasadas. Si todavía no podemos manejar la vida cotidiana, mucho menos podemos manejar este tipo de cosas.

 Los Maestros con los cuales yo trabajo, me han dicho que cuando estemos preparados  para soportar toda la película, nos la podrán poner.  Mientras tanto es mejor no saberlo, puesto que lo que haríamos sería adquirir más karma. Pero igual, respeto a los que hacen regresiones, sobre todo a nivel consciente, ya que he visto a muchas personas salir de muchos conflictos a través de ellas.

Por eso te digo que hay casos en que es  perfecto.  Sin embargo, el terapeuta tendría que ser una persona muy objetiva y clara en cuanto a lo que está haciendo, ya que esta es una de las tantas técnicas de apoyo utilizadas por la humanidad en esta Nueva Era para ayudar en los procesos de sanación.

Alida: Al igual que tú, considero que es una herramienta muy válida para estos momentos que vivimos.  Se están dando a conocer muchas terapias de toda índole, para ayudar al hombre que en esta Era quiere hacer un proceso de trabajo interno y que ya ha asimilado el aprendizaje que vino a obtener a través de sus situaciones kármicas; puesto que este proceso deja de tener validez en el momento en el que la persona ya ha aprendido de él.  En mi caso, he obtenido excelentes resultados con la regresión, logrando sanar traumas de vidas anteriores que venía arrastrando en esta existencia.

Bueno Ingrid, toda esta charla ha sido muy valiosa, gracias por tu participación. Te propongo continuar esta entrevista la semana que viene, puesto que queda una parte interesantísima y quisiera que la hagas conocer a través de esta página. Se trata del “Proyecto Kardem” recibido por una persona de México, llamada Marla (María del Socorro Pérez Farfán) y que sirve de medio para hacerlo difundir.  

También me gustaría que nos contaras acerca de esa idea maravillosa que tienes, de crear una comunidad para vivir, en donde se manifiesten perfecto amor y orden entre sus habitantes.  Considero que se trata de una de las creaciones del  “Proyecto Edén” en el estado de Mérida, aquí en Venezuela.

Ingrid: Esta propuesta me parece maravillosa.  Estoy de acuerdo en que nos reunamos próximamente para continuar  hablando de este interesantísimo tema.  Gracias por tu invitación y espero de nuevo tu llamada.

Ingrid Núñez: teléfono celular: 016-874.07.69

 

    

  

Alida Ottengo Esoterismo / Tarot - Kabbalah

 
Google

Los Arcanos Mayores del Tarot, son Claves o Arquetipos que nos conectan directamente con el Inconsciente Superior, situado en las capas sutiles de la Dimensión correspondiente a "los Senderos del Etz Ha Chaim o Árbol de la Vida". Siendo este último, un Símbolo que representa el Espíritu de Dios en el Hombre y en el Universo.

Podemos comparar al Árbol de la Vida como el Átomo Divino, que se repite infinitamente formando la Gran la Malla Crística, la cual arropa como un Manto de Luz, a todo el Universo Celestial. Creación Universal de Dios Padre.

Los Senderos antes mencionado, son Canales de Comunicación, entre las 10 Sephiroth o Esferas, que se encuentran contenidas en El Árbol de la Vida, interconectándolas unas con las otras.

Las 22 Claves del Tarot, conjuntamente con las 22 Letras Sagradas Hebreas, que representan a los Elohim o Dioses Creadores del Universo, funcionan en forma Arquetípica, dentro de cada uno de los 22 Senderos del Árbol, conectándonos con las Puertas de la Supraconsciencia, donde se encuentra manifestado el Espíritu de Dios en cada Ser .

Esto se logra por medio de un Trabajo Consciente y Especializado, a través del cual alcanzaremos la Unión con "El Cristo Interno", primero en nuestros Corazones, para después poder irradiarlo a toda la Tierra. De esta forma contribuiremos con la Reconstrucción del " Edén o el Paraíso Terrenal en el Planeta".

Este "Trabajo Iniciático" consiste en el equilibrio de "Los Pares de Opuestos", o las dos Polaridades que existen desde el mismo momento que se creó el Universo; cuando el Padre se polarizó en dos Grandes Energías, para dar origen a toda su Creación. Esta Energía, Masculina y Femenina, se encuentran también dentro de todos los Seres Humanos.

El Perfecto manejo de estas dos Fuerzas, conducen a la Ascensión de la Energía por la Columna Vertebral, la cual corresponde al "Pilar Medio, en el Árbol de la vida". Esto ocurrirá en el momento en que el Hombre ya se encuentre preparado, para este proceso tan trascendental. Dándose así, el paso final para obtener "Su Iluminación".

Ir a la página de inicio: www.alidaottengo.net